6 pasos para meditar (muy simple)

Primeramente, ¿sabes qué es meditar?

La buena noticia, para todo aquel que una vez dijo: yo no sé meditar es que, según Osho, “La meditación no es algo propio de la mente, sino algo que está más allá de ella”. Meditar es, de hecho, poner la mente en una esquina (bien alejada) del cerebro a dejar fluir los pensamientos hasta que ellos por si solos, se van.

La otra buena noticia es, que es algo que logras cuando bailas, cantas o cuando haces algo que amas. La meditación activa es un ejemplo de como todos los seres humanos, meditamos, sin darnos cuenta, cada vez que en algo nos concentramos. “La meditación es una canción para ser cantada, una danza para ser danzada”, según el Maestro Osho.

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A partir de hoy, lo único que cambia es la intención que le ponemos a la encomienda. Cuando meditamos sin intención, a veces, los pensamientos ganan, la mente se interpone, la vida se atraviesa y nos aleja de ese estado de paz, saboteando el proceso.

La clave es abrir paso al espacio, encontrar un tiempo, escoger un espacio donde nadie nos moleste y decidir que: vamos emprender el paseo. Nos sentamos en una esquina cómoda o emprendemos un paseo por la naturaleza. Respirar. Sonreír. Mirar adentro, que es otro modo de decir, cerrar lo de afuera.  

Ya de solo hacer eso, emprendimos el viaje. Entonces, lo que viene después es un paseo, y como todo paseo es diferente, cada sesión de meditación también lo es. Porque al final ¿qué es la meditación? La meditación es un “Yo” vibrando en pleno silencio, o sea, la ausencia de mente.

¿Y por qué ausentamos la mente?

Nuestra mente es la suma de todo lo que hemos vivido. Ausentarla es soltar por un momento el pasado, así como el futuro e incluso, soltar el ahora, para “ser” en nuestro estado más puro, para vibrar en nuestro “Yo” más real, más silente. Solo es en medio de ese silencio es que alma escucha. La mente es algo que vino contigo y se irá contigo cuando el cuerpo no te esté, cumple la maravillosa función de pensar y procesar información, así como las experiencias. Ausentarla es como “apagar la computadora”, resetearlo todo para regresar a un equipo más eficiente.

Dentro de ese silencio del “Yo” vive la paz interior. Alrededor de ese silencio acumulamos palabras, ideas, recuerdos, experiencias. Cuando la mente vuelve está en mejor disposición de “dejar ir” eso que ya no sirve, planear el futuro con mejor perspectiva, escuchar las respuestas a situaciones presentes.

Según Osho, “la meditación comienza donde termina la mente”.

A partir de hoy, ya no te permites decir “Yo no sé meditar”, porque la meditación es tu naturaleza. Según Osho “No puedes tenerla y no puedes no tenerla. Eres tú mismo. Es tu ser”.

“Meditar es ser”

Entonces, ¿cómo hacemos para meditar? A partir de hoy, también dejas de hacerte esa pregunta. Meditar es ser. A partir de hoy preguntas, ¿cuándo meditaré?, ¿qué lugar escogeré para hacerlo intencionalmente?, ¿en cuales tema necesito enfocar mis meditaciones?, ¿cómo hacer para permanecer libre de las preocupaciones y preguntas que me limitan actualmente?

Cuando tengas respuesta a esas simples preguntas, das un viaje al centro de tu ser, a tu eje, a dónde vive la inacción, a donde se apaga la mente para poder ser tú mismo. El tema que escojas guiará el proceso. Las meditaciones guiadas traen una voz que guía el paseo, pero el viaje es siempre tuyo. Puedes meditar con o sin música, con o sin voces que ayuden. Eres libre de escoger el estilo. No existen reglas. Eso que te lleve a la paz, a tu esencia, es el “estilo” correcto para ti.

Se logra desplazando la energía hacia el centro, sin actuar, porque actuar es una forma de salirse de uno mismo. Actuar es sacar la energía de nuestro mundo interior y entregarla al universo. Y quien vive en su exterior, vive regalando sus energías al mundo y a vece a seres que ni las aprecian ni saben recibirlas.  Comienzas a separarte, a contemplar los pensamientos sin hacer nada, sin repetir mantras, simplemente observando qué pasa en ese espacio de silencio. Sientes que ese el Yo, buscando una oportunidad para adentrarse al camino de la iluminación interna, algo así como un nuevo concepto de despertar. Solo por medio de la contemplación saldrás de tu mente. La contemplación es la clave de la meditación.

Notas que la meditación comienza cuando tu esencia comienza a separarse de la mente, cuando “despiertas”.

Ya en ese entorno, damos una especie de salto, y ese salto es dejar fluir las ideas como fluyen las imágenes en una pantalla, sin resistirlas. Surgen pensamientos, que son energías. Los contemplamos profundamente porque esas energías traen mensajes. Los recibimos sin juzgarlos.

La meditación es, por ende, la ciencia de la observación. Cuando miramos hacia el interior hacemos un giro de ciento ochenta grados. Apagamos los ojos reales y abrimos los ojos internos, para mirar lo de adentro. Y de repente, cuando nuestras ideas desaparecen, quedas separado de tu cuerpo, y los pensamientos se convierten en el puente entre ambos.

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Hoy, para meditar, te invito amorosamente a estos 8 pasos:

 ✅ 1. Prepara el lugar: Busca una posición cómoda, en un lugar tranquilo. No importa si es en una silla, en un cojín o en el suelo. Lo importante es que escojas ese lugar para dar tu paseo. Prende incienso. Deja que tus sentidos complementen tu práctica. El incienso te hará sentir más limpio y llenará el ambiente de buenas vibras.  

✅ 2. Prepara tu tiempo: No te pongas un límite de tiempo, ni juzgues el tiempo que te tomará. Tu mente sabe cuánto tiempo desea estar alejada de ti. No importa la duración de tu práctica, lo importante es la calidad del tiempo que le dediques.  

✅ 3. Escoge tu intención: Escoger el tema de una meditación es como decidir a qué bonito lugar daremos un paseo. Escóge la intención de tu sesión, según eso que estás viviendo o sintiendo en el momento presente. Escoge algo que desees transmutar o lograr con en paseo, por ejemplo:

  • Meditación para aliviar el estrés (solo música)
  • Una lluvia de bendiciones para tu vida (meditación guiada)
  • Suelta y fluye pensamientos limitantes (meditación guiada) o (solo música)
  • Transmuta tus miedos en energía positiva (meditación guiada)
  • Si no deseas ni voz, ni música para tu meditación, usa la repetición de mantras mientras enfocas tus pensamientos en tu intención. Entre los mantras más populares se encuentran “Om” o “Aum” y “Shanti”. 

✅ 4. Prepara tu templo interior: Cierra los ojos. Concéntrate en la respiración. Cuenta hasta diez, las inhalaciones como números nones y las exhalaciones como pares. Llena tu pecho y estómago de aire. Siente como se infla tu interior cuando inspiras. Exhala el estrés, las preocupaciones del día. Escanea tu cuerpo pidiéndole a cada célula que se relaje. “Inunda” tu cuerpo con conciencia o una luz brillante. Escoje diferentes partes del cuerpo para enfocar su atención: las manos, los pies, los brazos, las piernas, el abdomen, el pecho, etc. Siente la energía vital en esas partes tan intensamente como pueda. Permanezca con cada parte diez segundos más o menos.

✅ 5. Viaja a tu interior: Visualiza el paseo al cuerpo interior (tu presencia) en tu totalidad, como un único campo de energía que te habita. Mantén esa sensación durante unos segundos. Estás intensamente presente durante ese tiempo, presente en la totalidad de tu cuerpo. Comienzas tu paseo, ya sea siguiendo una voz, repitiendo un mantra o siguiendo lo que dicta tu voz interior. Disfruta el paseo sin juzgar lo que ves o encuentras a tu paso. No te preocupes si la mente logra ocasionalmente arrastrar su atención fuera del cuerpo y te pierde en pensamientos que saltan a la mente.

6. Regresa a ti: En cuanto notes que algo así ha ocurrido esto, simplemente devuelve tu atención al cuerpo interior. Y antes de levantarte y seguir con tus actividades, tómate un momento para registrar cómo te sientes. Sonríe. Da las gracias a tu ser interior por este espacio de paz mental. Al tu ser le encanta la atención positiva que le prestas. Después de una meditación, es como si cada célula despertara y se alegrara. Es también una potente forma de autocuración.

Me encantaría escuchar tu experiencia con la meditación.

Déjame tus comentarios, y nos vemos allá, donde se encuentran las almas que meditan.

Jocy Medina

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